BIENVENIDOS Y BIENVENIDAS
AL CESCAR
Deseo dar la bienvenida a todos los Egresados y a
toda la familia de este Centro Educacional Santo Cura de Ars, fundado hace más
de 40 años por el querido Padre Guillermo Rodríguez.
Quiero agradecer a la Asociación de Egresados lo
que ha empezado a hacer por nuestra escuela parroquial. Más que Egresados se
les podría llamar "Regresados". Porque han vuelto a su hogar. El CESCAR es su
casa y a ella han vuelto. Han regresado para revivir momentos de alegría y
felicidad. Han vuelto para recordar que la felicidad existe cuando se es
sencillo, auténtico, verás y generoso. La felicidad que tiene como fuente a
Dios y a los hermanos.
Han vuelto para agradecer a la madre lo mucho que
les dio. Han regresado no para hacer un favor, sino para entregar a la Madre lo
que en justicia le pertenece.
Cuando una madre protege, alimenta e instruye a su hijo; no le hace un favor. Cumple con su deber de madre. Cuando un hijo
cuando cuida, protege o asiste en sus necesidades a su madre; no le hace un favor. Cumple con un deber de justicia, con una
obligación natural y una ley divina.
El aporte de los Egresados al CESCAR no constituye
un favor, es una obligación cumplida, un deber ejecutado, una deuda pagada, una
tarea realizada.
Lo que el CESCAR espera de los Egresados y sus
familias no es sólo aportes materiales, lo que esperamos de ustedes es que le
devuelvan al Colegio lo que de él recibieron: Amor, entrega, apoyo moral,
creatividad, sacrificio. Esperamos de ustedes lo mejor de ustedes. Que nos
devuelvan generosidad, fe en la patria y en sus hijos. Que nos hagan volver a
soñar en un futuro mejor para los adolescentes, niños y jóvenes que hoy
estudian aquí.
El CESCAR espera de sus antiguos alumnos ejemplo
de hombres y mujeres dispuestos a construir juntos un país mejor. Dispuestos a
dar lo mejor de sí en esta tarea.
Los que hoy trabajamos aquí necesitamos del cariño
que ustedes guardan por las personas que les entregaron su juventud: Padre
Guillermo, Piña, Lora, Pedro, Juan, Fe… algunos de los cuales siguen todavía en
el Centro: Flavio, Luchy, Maritza, Rosalina, María, Carlixta, Ramón, Aurelia,
Carmen, Susy…
Damos la bienvenida a su casa a los antiguos
maestros y empleados. Damos la bienvenida a sus hijos, que por fin ven el sitio
del que tanto les han hablado.
Qué Dios les pague con aquello que más necesiten para ser felices.
P. Abraham Apolinario
Director